Aunque no es un país muy grande, las distancias en Georgia se pueden hacer eternas debido a que es un país muy montañoso y las carreteras están en malas condiciones. Es frecuente ver baches, tramos mal asfaltados, vacas caminando por la carretera...
Nuestro itinerario completo fue:
Día 0 - Vuelo a Kutaisi.
Día 1 - Castillo de Rabati y Vardzia
Día 2 - Armenia
Días 3 y 4 - Cáucaso en la región de Kazbegi
Día 5 - Tibilisi
Día 6 - Miskheta, Gori y Kutaisi.
Día 7 - Vuelo Kutaisi-Madrid
El transporte público tiene muy malas frecuencias y salvo para conetar grandes ciudades como Tibilisi, Kutaisi y Batuni, en general es muy complicado o directamente imposible llegar a pueblos o puntos de interés más alejados.
Hay dos opciones principales en Georgia, alquilar un coche o alquilar un coche con conductor. Aunque no nos gusta la segudna opción porque da menos libertad y no concuerda mucho con nuestro estilo de viaje, puede ser una buena opción si no tienes mucha experiencia conduciendo. Tibilisi es un caos, los coches se te cruzan sin poner el intermitente, la carretera a kazbegi está llena de curvas y puertos de montaña en muy malas condiciones.
En nuestro caso decidimos alquilar un jeep 4x4 (imprescindible si quieres ir a regiones más aisladas de kazbegi como el valle de Truso) y nos costó unos 400€ la semana con seguro incluido. Adicionalmente pagamos unos 90€ para que nos tramitaran el permiso para poder cruzar a Armenia.
Lo alquilamos con la compañía cars4rent y todo el proceso de recogida en el aeropuerto y devolución del coche fue muy cómodo (a pesar de que llegamos al aeropuerto de madrugada)
Aunqeu es muy bonito, está muy reconstruido y poco queda del original. En este castillo se combinan elementos medievales, con elementos arquitectónicos y decorativos islámicos del periodo otomano y es muy interesante ver en sus murallas cómo se entremezclan las distintas culturas a lo largo de los siglos.
Vardzia es uno de esos sitios que te deja con la boca abierta. Se trata de una ciudad entera excavada en la roca con cientos de galerías, salas y túneles. En sus orígenes estaba completamente tapada por la montaña y no había muchos puntos de acceso pero tras un terremoto se derrumbó parte de la montaña y gracias a ello se puede ver como lo vemos hoy, con la mayoría de salas abiertas al aire libre.
Después de Vardzia, llegamos por la noche a dormir a Gyumri, la segunda ciudad más grande de Armenia. Al día siguiente dedicamos un par de horas de la mañana para visitarla pero no tiene mucho, es curioso verla pero tampoco imprescindible.
Muy cerca de gyumri y de camino de vuelta a Georgia, hay una serie de monasterios medievales ubicados a lo largo del cañón de Alaverdi. Consruidos entre los siglos XII-XIII aún se conservan bastante bien y todos ellos son dignos de una parada.
Monasterio de Sanahin
Monasterio de Haghpat
Monasterio de Ajtala (un poco más moderno pero destaca por sus frescos bizantinos, que son de los mejor conservados de la región).
Tras ver los monasterios, continuamos de vuelta a Georgia y llegamos al norte de Tibilisi para dormir lo más cerca posible de la carretera militar.
Kazbegi es una de las regiones más bonitas del Cáucaso. Hay un glaciar a más de 5000m de altitud, una iglesia en lo alto de una colina rodeada de picos de más de 3k y 4k metros, valles escarpados, etc...
Para llegar, hay que subir por la carretera militar, que es una carretera con bastantes baches que sube desde Tibilisi hasta Rusia. Es el principal punto de tránsito entre Rusia y Georgia y por ello está llena de camiones de mercancías subiendo y bajando.
Hicimos base en Stepandsminda, y fuimos parando en un par de putnos antes de llegar: la fortaleza de Ananuri y el monumento de hermandad Ruso-georgiana. Ambas paradas no llevan mucho tiempo y son muy recomendables.
Una vez en Stepandsminda, depende de la época del año podrás hacer unas rutas u otras. Si vas entre finales de junio y principios de septiembre, recomendamos subir a la iglesia de Gergeti en coche y desde allí hacer una ruta hasta la lengua del glaciar de Kazbegi. En nuestro caso, fuimos a principios de mayo, por lo que había aún demasiada nieve y desde la iglesia de Gergeti solo pudimos andar un par de horas con nieve hasta las rodillas.
Otra ruta más fácil, de menos de una hora y que se puede hacer también en abril-mayo sin nieve es la ruta a las cascadas grande y pequeña de Gveleti.
Nosotros llegamos a comer a Stepandsminda y nos dió tiempo a subir a Gergeti, bajar, hacer la ruta de las cascadas y volver al pueblo a cenar.
Otra ruta sencilla pero muy bonita es el valle de Truso. Hay que conducir con un 4x4 hasta un pueblo y ahí aparcar para empezar a andar. Es una ruta sin mucha pendiente, de unos 7km de ida y otros 7 de vuelta que en verano no tiene nada de dificultad pero en abril-mayo cuando fuimos nosotros aún había bastante nieve y a partir de cierto punto llegaba por las rodillas y tuvioms que desistir.
Al temrinar la ruta del valle de Truso, comimos en un bar de la carretera militar y bajamos para ver el monumento de las crónicas de Georgia al atardecer (muy recomendable ya que tiene un mirador a la ciudad y el atardecer es precioso) y después llegamos a Tibilisi para cenar y salir de fiesta.
La comida georgiana fue un gran descubrimiento para nosotros. Aunque todos los platos suelen ser muy grasientos y puro hidrato (mucho queso, pan, carne...) suele ser bastante variada. Georgia también es conocida por su vino. Se dice que en este país se inventó el vino porque los restos de vino más antiguos que se han encontrado, son en unas tinajas de hace más de 6000 años que se encontraron en Georgia, por lo que deberías acompañar a todas tus comidas con una buena copa de vino georgiano.
Tsiskavili Terrace: un restaurante fancy con una terraza impresionante.
Sofiko: también una terraza con vistas increíbles al centro de la ciudad.
Shavi Lomi: tiene un patio interior muy chulo con bastantes plantas y buena decoración.
Para deasyunar, la cadena de cafeterías Entree es cara pero tiene unos croissanes espectaculares.
Salvo que sea viernes o sábado despídete de grandes fiestas en Georgia.
Para la previa e ir calentando con unas cervezas, el karaoke Looper's es muy divertido, o el Rudeboy en la misma calle.
También puedes hacer la previa en el bar erasmus Warzawa, que es pequeño pero barato.
Después, si tienes ganas de más puedes ir a la discoteca Fabrika.
Despué de levantarnos y recoger las cosas en Tibilisi ponemos rumbo a Kutaisi haciendo unas cuantas paradas de interés por el camino.
Tiene una catedral impresionante que bien merece la pena una visita. Si quieres comer por aquí el restaurante Tsiskvili in Miskheta nos encantó.
Si te sobra tiempo, también merece la pena subir al monasterio de Jvari para disfrutar de las vistas desde su mirador.
La siguiente parada es el pueblo natal de Joseph Stalin, Gori. Aquí podrás ver su casa natal, una de las pocas estatuas que quedan de este personaje histórico y el museo Stalin. Para comer recomendamos el restaurante Joseph, muy buena relación calidad precio.
El siguiente punto de paso, es la mina abandonada de la época soviética en Chiatura. A día de hoy quedan algunas en fucnionamiento pero hay otras minas, casas, edificios e incluso estaciones de teleférico abandonadas. Una de las cabinas de teleférico abandonadas más fáciles de ver es esta. Recomendamos bajar y explorar el lugar y si te llama la atención, conducir en busca de las muchas otras estaciones de teleférico abandonadas.
A muy pocos kilómetros de Chiatura está uno de los monasterios más impactantes del país. Contruido en la edad media en la cima de un pilar natural de roca ha ido sufiriendo modificiaciones y siendo utilizada por monjes ermitaños en distintas temporadas y períodos que buscaban aislamiento para conectar con Dios. Merece la pena parar al menos a verlo un rato.
Es la segunda ciudad más grande del país. Nosotros llegamos por la noche por lo que solo nos dió tiempo para dar un paseo por el centro y salir a tomar una cerveza. Tiene mucho ambiente, sobre todo los fines de semana y aunque merece la pena la parada para ver su catedral, no pasaría más de un día aquí, ya que Georgia tiene sitios mejores.