Noruega es un país muy grande y tiene mucho que ofrecer, según la temporada en la que vayas puede interesarte una zona u otra (en verano es mejor ir a los fiordos, en invierno al norte para ver auroras...) en nuestro caso fuimos en marzo-abril por lo que la mayoría de rutas en los fiordos estaban cerradas o era neceario esquís de travesía o crampones, pero aún había algunas rutas accesibles para contemplar el paisaje nevado.
Nuestro itinerario completo fue:
Día 0 - Vuelo a Oslo.
Días 1 - Parque nacional de Rondane
Día 2-3 - Røros y Trondheim
Días 4 - Åndalsnes.
Día 6 - Glaciar de Briksdalsbre y Flåm.
Día 7 - Bergen.
Día 8 - Preikestolen
Día 9 - Kristiansand
Día 10 - Oslo
Aunque vayas en invierno, las carreteras están en general muy bien mantenidas y los quitanieves funcionan 24 horas, por lo que es dificil ver una carretera principal cubierta de nieve. Aún así, casi todas las compañías te alquilan las camper con los neumáticos de invierno puestos salvo que vayas en verano.
En nuestro caso, subimos por la autopista E6 hata Trondheim (con algunos desvíos para ver el parque nacional de Rondane y la ciudad minera de Røros) y luego la E39 para bordear la costa pasando por los fiordos (aunque nos desviamos bastante para llegar a sitios un poco más remotos por carretereas comarcales).
Un inmprescindible es la aplicación park4night, en la que se muestran los distintos campings, áreas de servicio, zonas de parking, etc... que reportan los usuarios. Incluye una sección con comentarios y valoración para que antes de ir a un sitio puedas revisar que esperar de él. También incluye un resumen de los servicios que se ofrecen: baño, ducha, apto para mascotas, vaciado de aguas negras, mesa de picnic... y las actividades que se pueden hacer por la zona: hiking, pesca, ciclismo...
Otra herramienta de utilidad es la pagina www.varsom.no/ , para revisar el riesgo de avalanchas en la zona. En invierno y primavera son especialmente peligrosas ya que puede acumularse mucha nieve en lo alto de las montañas y caer sobre las carreteras.
En general, en Noruega puedes acampar en cualquier sitio siempre y cuando no haya una señal que lo prohiba, estés a más de 150 metros de una casa y no haya ningún campo de cultivo. También se puede dormir en campings, áreas de servicio, gasolineras... pero en nuestro caso preferimos dormir en zonas de naturaleza. Por casi todo el país es muy fácil encontrar campings o áreas de servicio, incluso lugares habilitados para reponer agua y vaciar las aguas negras si viajas con caravana.
Si vas con camper sin ducha, como nosotros, y no con caravana, lo mejor es pagar 2-3€ en un camping por usar la ducha. No es nada raro ir a cualquier camping y preguntar por el precio de las duchyas, ya que mucha gente sólo necesita ducharse y no un sitio donde acampar o pasar la noche.
Otra opción son alguans gasolineras Circle K, que suelen ofrecer ducha por 50 coronas (unos 4,5€) o algunas paradas de servicio que tienen ducha gratis.
Trondheim es una ciudad universitaria con mucha vida por el día y bastante ambiente nocturno. La ciudad no tiene mucho, se puede ver el casco histórico, la catedral y el puerto en un día, por lo que una noche aquí es suficiente.
Como todo Noruega, la restauración es bastante cara, pero si hay algún sitio donde merece la pena no cocinar en la camper y probar el producto local ese es Trondheim. El restaurante Baklandet Skydsstation tiene un precio razonable y es uno de los sitios más auténticos donde probar la carne de reno. Nosotros probamos el menú de sopa de pescados, carne de reno y postre por unos 50€ y la verdad que todo estaba riquísimo.
Trondheim tiene una de las universidades más importantes de Noruega y eso se nota en la cantidad de erasmus o universitarios noruegos que viven aquí. La gente suele empezar sobre las 22:00 a beber en casas o en bares de erasmus como el Bar Circus. Después, sobre las 00:00 la gente que quiere seguir la fiesta va a discotecas como Downtown. Esta discoteca es inmensa, cuenta con 3 o 4 salas distintas con diferentes tipos de música (tecno, otras más comerciales, pop....).
Noruega es conocida por su cultura de saunas, y en Trondheim no podían faltar. Por lo general se suelen hacer ciclos convinando el calor de la sauna con un baño de agua fría en el mar. La que más nos gustó fue Stu - brattora. El acceso es supere fácil, reservas online y media hora antes de tu cita te llega un código por SMS para abrir la puerta, cambiarte y entrar en la sauna. Se puede elegir una privada o compartir con desconocidos (compartir es más barato). En nuestro caso fue compartida pero no vino nadie, así que era como tenerla privada. Se encuentra en el puerto de Trondheim, por lo que puedes bañarte directamente en el mar para hacer los ciclos de choque térmico entre frío y calor. Cuenta con taquilla en la propia sauna y un baño a pocos metros donde luego puedes ducharte con agua dulce caliente y cambiarte.
Bergen es la segunda ciudad más grande del país y una de las más bonitas. Pasear por el antiguo puerto de Bergen y por su plaza principal es algo imprescindible, pero con medio día o un día es suficiente.
Una de las mejores experinecias gastronómicas que puedes hacer en Bergen es probar la carne de ballena o distintos platos de salmón. Nuestra recomendación para probar la canre de ballena es Fjellskål Seafood Restaurant, donde por unos 60€ podrás probar un buen trozo junto con alguans verduras y puré de patatas mientras comes con vistas al muelle.
Como en cualquier otra ciudad noruega, también es fácil encontrar saunas en Bergen junto al mar o ríos para para probar el contraste térmico. En la web de https://heitbergen.no/ puedes encontrar las distintas ubicaciones de Bergen donde tienen saunas. Funcionan muy similar a la de Trondheim, pero en estas no suele haber agua dulce caliente para ducharse después.
Lo mejor de Noruega sin ninguna duda es su naturaleza. Los fiordos son formaciones montañosas, a menudo formando un valle con aguas profundas por el centro. A lo largo de toda la costa de Noruega, desde Trondheim hacia el sur verás grandes fiordos por donde podrás hacer rutas de senderismo, esquí de travesía (in invierno), montar en bici, pasear o admirarlos desde los múltiples miradores.
Nosotros decidimos hacer una ruta ciruclar, subiendo rápidamente de Oslo a Trondheim por el interior, parando en algún parque natural y en el antiguo pueblo minero de Røros, para luego bajar lentamente de nuevo a Oslo por los fiordos.
Algunos de los fiordos que no te puedes perder y sus miradores son:
El fiordo de Geiranger y su mirador del Águila.
Åndalsnes y su mirador de Rampestreken.
Loen y su mirador con teleférico.
Flåm y su mirador de Stegastein.
Fiordo de Lysefjorden.
Todos son impresionantes y merecen la pena, pero según el tiempo que tengas posiblemente tendrás que elegir. Mis favoritos fueron Andalsnes, Geiranger y Stegastein.
Cerca de Loen, si no está muy nevado y el tiempo te lo permite, no puedes dejar de ir a ver el glaciar de Briksdalsbreen. Este es uno de los glaciares más accesibles de Noruega y desde el parking, en solo 30 min de caminata sencilla podrás llegar a un lago desde donde se aprecia la lengua del glaciar.
En Noruega no puedes aburrite si te gusta el senderismo. Tienes miles de rutas distintas a lo largo de todo el país y son especialmente bonitas en las zonas de los fiordos del sur.
La mayoría solo son accesibles en verano (junio-septiembre), cuando ya nieve se haya derretido y se pueda caminar. En nuestro caso, fuimos en marzo, por lo que solo estaban abiertas aquellas en cotas bajas, o que se pudieran hacer con crampones hasta los 800-1000 metros.
Si te gusta el esquí de travesía, entonces es posible que encuentres muchas rutas abiertas todo el invierno y hasta abril-mayo en cotas altas.
Rampestreken, esta ruta es muy fácil y no tiene prácticamente nada de nieve incluso a finales de marzo-abril. Tiene unas vistas espectaculares del fiordo y pueblo de Åndalsnes.
Trollveggen. Muy cerquita del anterior, esta ruta solo es accesible en verano sin esquís de travesía y te lleva a la cima de un escarpado valle.
Preikestolen, una de las rutas más famosas de Noruega. En la fecha que fuimos eran obligatorios los crampones para recorrer los últimos 2km de ruta y el día no acompañaba (niebla y nieve), pero a cambio estuvimos más solos, ya que he oido que en julio-agosto se amontonan cientos de personas a la vez haciendo esta ruta. El camino está bien marcado y es bastante fácil.
Kjeragbolten, aquí ya sube el nivel, esta ruta tiene secciones más empinadas, bastante más desnivel y el final de la ruta es bastante peligroso ya que se trata de una roca gigante colgando de un precipicio.
Trolltunga, al igual que la anterior, esta ruta es un poco más exigente que las primeras pero merece totalmente la pena.
Las stavkirke son iglesias medievales de madera únicas de Noruega, construidas entre los siglos XII y XIII con técnicas tradicionales de carpintería sin clavos. Destacan por sus tejados escalonados, estructuras robustas y detalles decorativos que mezclan simbolismo cristiano con herencia vikinga.
Hoy en día, son uno de los grandes tesoros culturales del país y un reflejo de su historia y paisaje. Entre las más importantes se encuentran la Iglesia de madera de Borgund, la mejor conservada; la Iglesia de madera de Urnes, Patrimonio de la Humanidad; la Iglesia de madera de Heddal, la más grande; y la Iglesia de madera de Hopperstad, conocida por su elegante silueta.
Sin embargo, salvo que te interese mucho la historia o arquitectura medieval, con ver una es suficiente para hacerse una idea. En nuestro caso elegimos la dde Bordgund:
La Iglesia de madera de Borgund es uno de los templos medievales mejor conservados de Noruega y un icono de la arquitectura escandinava. Fue construida alrededor del año 1180-1200 en el municipio de Lærdal, en plena transición del paganismo vikingo al cristianismo.